Con el Auditorio de la Casa de Altos Estudios colmado, la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ) y el Obispado de Quilmes inauguraron oficialmente el 14 de octubre la Cátedra Libre «Pensamiento Político y Social del Papa Francisco». El nuevo espacio institucional está destinado al análisis interdisciplinario de la obra, el pensamiento filosófico y el legado social del 266º pontífice.
El acto de apertura estuvo encabezado por el rector de la UNAJ, Arnaldo Medina, y el obispo de Quilmes, Monseñor Carlos José Tissera. La actividad contó con la moderación de Juan Pastor González, director del Instituto de Ciencias Sociales y Administración de la UNAJ, y ofreció como momento central la conferencia inaugural del arzobispo de La Plata, Monseñor Gustavo Carrara, titulada «Fraternidad y justicia social como alternativa a la cultura del descarte».
Durante el encuentro, Monseñor Tissera agradeció la decisión de la universidad de poner en marcha esta cátedra y recordó que Jorge Bergoglio eligió su nombre pontificio inspirado en Francisco de Asís, de cuyo fallecimiento se cumplen 800 años este año. “Fue un gran predicador de la paz y de la fraternidad”, remarcó el obispo, al tiempo que subrayó el valor fundamental de la familia y su “misión educativa primaria e imprescindible”.
Asimismo, a través de una videoconferencia, Agustina Rodríguez Saá, rectora de la Universidad Nacional de los Comechingones y presidenta de la Red Universitaria para el Cuidado de la Casa Común, destacó la amplitud y heterogeneidad de la convocatoria lograda por el recordado pontífice en la encíclica Laudato si’, así como el rol central que la educación tuvo a lo largo de su trayectoria.
Al tomar la palabra, el rector Arnaldo Medina expresó su emoción al ver el auditorio colmado y agradeció la presencia de autoridades eclesiásticas, gubernamentales y del rector emérito y fundador de la UNAJ, Ernesto Villanueva.
En su discurso, Medina emparentó el pensamiento de Francisco con la tradición de Arturo Jauretche: “Al igual que Jauretche, el pensamiento del Papa Francisco fue a contramano de la cultura hegemónica al denunciar la «cultura del descarte». Esta Cátedra pretende ser un lugar de resistencia activa, una trinchera de pensamiento crítico con rigor académico, trabajo interdisciplinario, investigaciones y publicaciones”. Además, convocó a sumarse a la marcha universitaria: “Marcharemos en comunidad contra una ideología que plantea que el conocimiento es un gasto y que la universidad es un problema, recordando que «nadie se salva solo»”.
En la conferencia magistral, Monseñor Gustavo Carrara calificó a Francisco como “un profeta de la dignidad humana más allá de toda circunstancia”, motor de la encíclica Fratelli Tutti. Explicó que dicha dignidad “no depende de la productividad, del éxito, de la utilidad, del lugar de nacimiento ni de la conducta moral. Es intrínseca a un bebé en gestación, a un anciano en la etapa final de su vida, a alguien privado de su libertad o a una persona sumida en la extrema pobreza”.
Al abordar la política, citó los interrogantes planteados a los gobernantes («¿Cuánto amor puse en mi trabajo?, ¿qué marca dejé en la sociedad?, ¿qué fuerzas positivas desaté?») y afirmó que “el principio de la Justicia Social es conmoverse frente al que está sufriendo”.
En este marco, Monseñor Carrara se refirió a la actualidad de la Iglesia e hizo mención al Papa León XIV (Robert Francis Prevost). Destacó que el Santo Padre asumió el nombre de León en continuidad histórica con León XIII, quien lideró la defensa de la dignidad humana, la Justica y el trabajo frente a los desafíos de la Revolución Industrial. En este sentido, explicó que el Papa León XIV enfrenta el desafío crucial de responder a la revolución de la Inteligencia Artificial (IA).
“El Papa León XIV nos hace una fuerte invitación a desarmar la IA tal como hoy está concebida cuando se utiliza para acumular riqueza y poder al servicio de la cultura del descarte”, señaló Carrara. “La Inteligencia Artificial exige ser liberada de la lógica de dominación, exclusión y muerte para ponerse al servicio del ser humano, reparar vínculos, restablecer la confianza y despertar la esperanza en el futuro”.
Como parte de la ceremonia de apertura, el Padre Obispo Tissera y el obispo auxiliar de Quilmes, Eduardo Redondo, hicieron entrega de un mosaico con la figura del Papa Francisco, que quedará emplazado en el edificio universitario que lleva su nombre.

















